Lunes a viernes 8:00 a.m. – 6:00 p.m. · Sábados 8:00 a.m. – 1:00 p.m.
Higienista Oral Villavicencio

Inicio/Servicios/Implantes Dentales

Implantes Dentales en Villavicencio

Un implante reemplaza la raíz del diente perdido y sostiene una corona fija. Es un tratamiento que se desarrolla por etapas, a lo largo de varios meses, y empieza por revisar cuánto hueso hay disponible.

Un implante dental reemplaza la raíz de un diente que se perdió. Es un tornillo de titanio que se coloca dentro del hueso del maxilar y que, con el tiempo, el hueso rodea y fija.

Sobre ese tornillo va el pilar, la pieza intermedia que atraviesa la encía, y sobre el pilar va la corona: la parte visible, hecha a la medida para que combine en forma y color con sus otros dientes.

A diferencia de otras soluciones, el implante no se apoya en los dientes vecinos ni se retira para dormir. Queda fijo y se cepilla como un diente más.

Cuándo se considera un implante

Se plantea cuando falta un diente o varios, ya sea por una caries avanzada, una fractura, enfermedad de la encía o una extracción antigua que nunca se reemplazó.

Dejar el espacio vacío no es neutro. Con los años, el hueso de esa zona se va reabsorbiendo porque deja de recibir carga; los dientes vecinos se inclinan hacia el espacio y el de la arcada opuesta tiende a salirse de su sitio. Además, la masticación se carga hacia el lado que sí tiene dientes.

Un diente, varios dientes o la arcada completa

  • Un solo diente. Un implante y una corona sobre él. No se tocan los dientes de al lado.
  • Varios dientes seguidos. No siempre hace falta un implante por cada diente: dos implantes bien ubicados pueden sostener un puente de tres coronas.
  • Arcada completa. Un número reducido de implantes puede sostener una prótesis fija de toda la arcada. En otros casos sirven de anclaje a una prótesis removible que queda firme y no se mueve al hablar o al comer, pero que usted retira para limpiar.

Frente a un puente fijo convencional, la diferencia principal es que el puente obliga a desgastar los dientes vecinos para usarlos de soporte, mientras que el implante no los involucra. Frente a una prótesis removible, el implante es más costoso en tiempo y requiere cirugía; la prótesis se resuelve más rápido y sin cirugía, pero se apoya sobre la encía, se retira para limpiarla y no detiene la pérdida de hueso.

El hueso: lo primero que se revisa

Para que un implante quede estable hace falta suficiente hueso, en altura y en ancho. Cuando el diente lleva años ausente, o se perdió por enfermedad de la encía, con frecuencia el hueso ya no alcanza.

Por eso el estudio previo incluye radiografías y, en la mayoría de los casos, una tomografía: permite medir el hueso disponible y ver dónde está el nervio y dónde están los senos maxilares antes de planear la cirugía.

Si falta hueso no siempre se cierra la puerta. Existe el injerto óseo: se agrega material en la zona y se espera a que el organismo lo incorpore, ya sea antes de colocar el implante o en el mismo acto quirúrgico, según el caso. Eso alarga el tratamiento, pero lo hace posible.

También se revisan el estado de la encía, el control de enfermedades como la diabetes y el hábito de fumar, porque el cigarrillo afecta la cicatrización y la estabilidad del implante a largo plazo.

Cómo avanza el tratamiento y qué cuidados pide

  • Valoración y estudio. Revisión de la boca, radiografías o tomografía, historia médica y plan con las etapas y los tiempos.
  • Preparación. Limpieza, tratamiento de caries o de encía, extracción si el diente todavía está, e injerto óseo cuando se necesita.
  • Cirugía. Se coloca el tornillo en el hueso con anestesia local. Es un procedimiento ambulatorio: usted se va el mismo día. En los días siguientes suele haber inflamación y molestia, con manejo del dolor e indicaciones por escrito.
  • Oseointegración. El hueso crece alrededor del implante hasta fijarlo. Es una espera que se mide en meses —con frecuencia entre tres y seis, según el hueso y la zona—, durante la cual se puede usar una prótesis provisional para no quedar sin diente.
  • Pilar y corona. Se toman los registros, se fabrica la corona a la medida, se prueba y se instala.
  • Controles. Citas de revisión para verificar la encía, la mordida y el estado del implante.

Después, el cuidado es sencillo pero no opcional: cepillado, seda o cepillos interdentales en la zona, y limpiezas periódicas. El implante no se caria, pero la encía y el hueso a su alrededor sí se pueden inflamar y perder soporte si se acumula placa.

Sea realista con los tiempos: de principio a fin, un caso de implantes se mide en meses, no en semanas. Para saber si el suyo es viable y qué etapas tendría, agende una cita de valoración en Higienista Oral.

Preguntas frecuentes

La cirugía se hace con anestesia local, así que durante el procedimiento la zona está dormida y no debería sentir dolor, sino presión o movimiento. Lo que sí es normal es inflamación y molestia en los días siguientes; se maneja con los analgésicos indicados, frío local y una dieta blanda por unos días. Le entregamos las indicaciones por escrito y un número para consultar si algo no va como se esperaba.

Se cuenta en meses. La cirugía en sí es una cita, pero después viene la oseointegración, que es la espera para que el hueso fije el implante, y solo entonces se hace la corona. Si además hace falta un injerto óseo, se suma otro periodo de espera. En la valoración se le da un cronograma estimado para su caso concreto.

En la gran mayoría de los casos no. Mientras el implante se integra se puede usar una solución provisional, fija o removible según la zona y el caso, sobre todo si el diente está en el sector visible. Eso se define desde el plan inicial, antes de la cirugía.

Un implante bien mantenido puede durar muchos años, pero nadie puede garantizarle un tiempo exacto. Depende de la higiene diaria, del estado de la encía y del hueso, del hábito de fumar, del control de enfermedades como la diabetes y de si usted aprieta o rechina los dientes. Los controles periódicos existen justamente para detectar a tiempo cualquier problema alrededor del implante.

No son un impedimento automático, pero sí cambian el panorama. Una diabetes bien controlada suele permitir el tratamiento; una descompensada afecta la cicatrización. El cigarrillo aumenta el riesgo de que el implante no integre bien o de que la encía se enferme después. Por eso se revisa su historia médica en la valoración y se le explica con franqueza qué riesgos aplican en su caso.

¿Necesita una cita?

Solicite su valoración por WhatsApp, por teléfono o con el formulario. Le confirmamos fecha y hora lo antes posible.

WhatsApp